sábado, 15 de octubre de 2011

EL LAICO EN LA IGLESIA



El viernes día 14 de Octubre 2011 nos hemos reunido 20 personas, de  las 25 que están anotadas. El grupo sigue entusiasmado, participativo, y un poco más ampliado. Mientras esperábamos un poco, se abrió un diálogo para responder dudas. Rezamos Vísperas, y Vimos dos temas, antes de empezar a caminar. El Laicado en la Iglesia. y el Laicado en la Orden de Predicadores. Ofrecemos un resumen de lo expuesto, de la primera parte. Y para facilitar la lectura, en breve, colgaremos la segunda parte, el laicado en la Orden de Predicadores.

I. El laico en la Iglesia


  1. Definición nominal: El término laico, proviene del griego láos, que significa "perteneciente al pueblo". El pueblo considerado como una población en cuanto se distingue de aquellos que la rigen.
  2. Definición constitucional. En la Lumen Gentium nº 31 se define: "Con el nombre de laicos se entiende aquí a todos los cristianos, a excepción de los miembros del orden sagrado y del estado religioso sancionado por la Iglesia. Es decir los dieles que, en cuanto incorporados a Cristo por el bautismo... ejercen en la Iglesia y en el mundo la misión del pueblo cristiano en la parte que a ellos le corresponde.
  3. Elemento genérico. En el Código de Derecho Canónico en el Canon 204 lo expresa por el bautismo: Somos Hijos en el Hijo, un nuevo nacimiento y una nueva regeneración. Un sólo cuerpo en Cristo. Templos vivos del Espíritu. Partícipes del Oficio Sacerdotal.
  4. Un elemento específíco. Una manera peculiar de hacer presente a la Iglesia en aquellos lugares y circunstancias donde la Iglesia no podría ser sal de la tierra si no a través de la acción de los  laicos.
IIRASGOS DE SU ESPIRITUALIDAD 
  1.  SEGUIDOR DE CRISTO: adhesión libre a Cristo y a su Evangelio, respuesta a su llamada con fidelidad.
  2. AL SERVICIO DEL REINO DE DIOS: El objetivo por el que Jesús se entregó, vivió y murió. El laico también se pone al servicio del Reino de Dios. Supone la renuncia a falsos dioses.
  3. MIEMBRO ACTIVO Y RESPONSABLE DEL PUEBLO DE DIOS: Es un rasgo esencial. El laico se ha de sentir sujeto de pleno derecho en la comunidad eclesial. Con derecho a tomar parte en la vida y en la marcha de la comunidad según su vocación sus cualidades y posibilidades.
  4. Enviado al Mundo: se siente enviado al mundo donde ha de desarrollar su misión a través del testimonio y del compromiso transformador. Sólo exige descubrir la vocación matrimonial y la espiritualidad conyugal, la vocación de ser padre o madre, el valor cristiano del trabajo, la profesión secular, la importancia de la transformación de la sociedad, el valor cristiano del tiempo libre. El laico cristiano está llamado a ser agente transformador, testigo, apóstol, practicante.
  5. Enraizado en la palabra de Dios y la Eucaristía. Su vida se alimenta de estas dos fuentes. Es de gran importancia la lectura habitual, a solas o en grupo del Evangelio. Y celebrarla con la participación frecuente del sacramento de la Eucaristía.
  6. Radicalidad evangélica: La espiritualidad del laico no es menos exigente que otras formas de vida, pues también está marcada por la radicalidad evangélica del seguimiento a Cristo. Según el espíritu de las Bienaventuranzas. Todos hemos de usar los bienes materiales desde y para el amor. Hoy reclaman una actitud de un especial y mayor cuidado en el mundo actual las actitudes como la competitividad, el consumo, la apariencia, la agresividad... Como respuesta a esos retos el laico ha de contrarestarlas con actitudes de misericordia, honradez, libertad personal, desprendimiento, la lucha incansable por la justicia, la cercanía y la solidadaridad con los más necesitados, el perdón y la actitud de reconciliación, la esperanza. 
  7. La formación: No es posible un crecimiento responsable del laicado si no se cuida y promueve debidamente la formación. Sólo con una formación adecuada, los laicos podrán adquirir una personalidad, una seguridad y una iniciativa dentro del Pueblo de Dios.
III. EL PAPEL DEL LAICO EN LA IGLESIA

  1. La Misión de los laicos no radica en la participación del apostolado de la jerarquía, sino que tiene sus propias raíces en los sacramentos del bautismo, confirmación, y en su caso, en el matrimonio.
  2. Los ámbitos seculares gozan de autonomía propia que ha de ser respetada si se les quiere configurar cristianamente.
  3. Corresponsabilidad misionera y evangelizadora es un deber del Publo de Dios.
  4. Una comunidad encarnada en el mundo, no vive para sí. El sujeto de la acción evangelizadora es toda la comunidad eclesial.
  5. Hay que cuidar, que la comunidad de creyentes no caiga en la tentación integrista (dictarle al mundo lo que tiene que hacer). Tamopoco en la tentación fel ghetto sociológico. No somos una pequeña cristiandad separada, o exclusivista. Y la tentación del repliegue eclesial, refugiarnos en la iglesia olvidando o menospreciando el compromiso temporal en medio del mundo, por su indiferencia, por la descristianización o secularización.

    Síntesis de ser laico en la Iglesia.


No hay comentarios:

Publicar un comentario