martes, 18 de octubre de 2011

EL LAICO EN LA ORDEN DE PREDICADORES (Segunda Parte)

El laicado en la Orden de Predicadores
(Segunda Parte)















 
III. ¿QUÉ ES SER LAICO DOMINICO?


El laico dominico es:

  • Una persona conocedora y que vivencia su Bautismo, con toda su dignidad. Algunos hombres y mujeres, movidos por el Espíritu Santo, se incorporan a la Orden, mediante una promesa especial conforme a las leyes que le son propias.
  • Una persona que da razón de su vocación laical dominicana. Según los Estatutos de la Orden Laical Dominicana se dice: "Los miembros de las Fraternidades, colaborando de todo corazón en el apostolado de los hermanos y hermanas de la Orden, participarán activamente en la vida de la Iglesia, siempre dispuestos a cooperar con otros grupos apostólicos".
  • Añadir leyenda
    Una persona que habla con Dios o de Dios: Esta fórmula fue introducida por Santo Domingo de Guzmán en el año 1220 en algo propio en la vida común de los frailes y de la Orden. Es una exigencia que asume todo dominico o dominica de la Familia Dominicana, al querer imitar a su Padre Santo Domingo, que fue un gran hombre de oración. Es una consecuencia lógica de la Contemplación. Del diálogo interior con Dios, nace un diálogo más amplio en el compartir con lo demás. Nace de la persona orante una necesidad de comunicar lo contemplado.
  • El laico dominico aporta a la Familia Dominicana, una visión diferente, ya que no es una familia que depende de frailes o de monjas, sino que estando entrelazados por una misma raíz, alimentamos la familia con nuestra autonomía e interdependencia. La predicación no es sólo para una parte de la Orden, sino que es una misión de toda la Familia Dominicana. No vivimos en paralelo, sino que pertenecemos al mismo carisma, pero con un estilo y forma de vida diferente.
  • Desde este entrelazado vital, los laicos ayudan a las distintas ramas a mantener nuestro equilibrio dominicano, es decir, para que lo específico de nuestro modo de vivir el carisma no se desnivele:
  • a las monjas, les recuerdan con su vida y acción que la contemplación dominicana claustral es siempre apostólica en la intención en la exigencia, en la radicalidad, en la finalidad.
  • a los frailes, que en su trabajo de reflexión corren el preligro de intelectualismos ideológicos, morales o personales; son un elemento necesario de la encarnación realista, les hacen ver al Dios de la vida en la vida aquí y ahora de Dios.
  • a las hermanas, son una ayuda en su misión, no sólo por encomendarle la gestión de las obras que no pueden ser llevadas por ellas, sino, más produndamente, por in formando seglares que sean partícipes del carisma y la misión de la Familia a través de la congregación respectiva.
Los laicos/as dominicos/as, por su parte, necesitan de la compañía y del intercambio de las demás ramas:

  • las monjas les indicarán que toda vida y toda acción que no se fundamente en la contemplación de Dios, su Reino y sus caminos, no tienen sentido ni viabilidad.
  • los frailes, que sin la Eucaristía y demás sacramentos, sin la Palabra de Dios, estudio, reflexión, preparación y proclamación explícita, su trabajo secular es puro funcionalismo y su espiritualidad es puro devocionismo para tranquilizar conciencias.
  • las hermanas a través de su consagración religiosa, les mostrarán la posibilidad y la necesidad de la fidelidad en la vocación de dominicos seglares.
  • Ser laico dominico no es quedarse a medio camino entre el bautizado y el religioso, sino que su vocación, su compromiso es tan radical, tan valioso y tan exigente como la consagración religiosa.
IV.LOS PILARES DEL CARISMA DOMINICANO


IV.1. COMUNIDAD: FRATERNIDADES LAICALES.

La vida comunitaria es uno de los elementos fundamentales de nuestra vida dominicana. Predicamos desde nuestra vida comunitaria. La fraternidad es el medio propio donde se nutre y sostiene el compromiso de cada uno en su vocación.

Una fraternidad de laicos dominicos es un espacio donde covergen personas que desean compartir juntos un camino buscando vivir su fe en comunidad, un espacio donde compartir inquietudes y retos como ciudadanos de este nuevo siglo, una fraternidad que pretende integrar la fe y vida en su caminar cada día, un espacio donde recibir una mejor formación doctrinal para produndizar y madurar su fe.

Las fraternidades están bajo la jurisdicción de la Orden, sin embargo, gozan de autonomía propia de los seglares, por la que se gobiernan a sí mismas. Las leyes por las que se rigen los dominicos seglares son:

  1. La Regla fundamental del Laicado (Constitución Fundamental, las normas de vida y régimen de las Fraternidades).
  2. Las Declaraciones generales del Maestro de la Orden y los Capítulos generales
  3. Los Directorios particulares.
IV.2. Oración

Lo más importante para un predicador es ser una persona de oración. La oración comunitaria y la personal son fundamentales en la vocación dominicana.

  • La Oración Dominicana tiene su raíz en el modo de rezar de Santo Domingo.
  • Viviendo con un doble diálogo: Hablar con Dios, de los hombres, o con los hombres, hablar de Dios.
  • La Oración se Santo Domingo la podemos describir con tres notas: La oración litúrgica:La Eucaristía como centro, y la liturgia de las horas en comunión con la Iglesia.- Oración integral: memoria, inteligencia, afectos, coporalidad, voluntad. Los gestos del cuerpo expresan e inducen los sentimientos y actitudes del alma. Oración contextualizada: La oración de Santo Domingo es profundamente personal pero no individualista. Se hace sintiéndose comunidad, para la comunidad. Una comunidad que va más allá de la comunidad local o provincial o religiosa para abarcar a toda la Iglesia y a todo el mundo.
IV.3. Estudio

Los dominicos estudiamos y meditamos la Palabra de Dios, con el fin de interpretar los signos de los tiempos, y predicar de la forma más apropiada a la sociedad contemporánea.

No es un adiestramiento para realizar un oficio determinado. El estudio es un parte de la dimensión contemplativa de la vida dominicana. Contemplar y dar lo contemplado, por lo que el estudio está directamente relacionado con la vida espiritual, y la experiencia de Dios. Nos capacita para salir al encuentro de los otros, construye comunidad y nos capacita para la predicación.

IV. 4. La Predicación

Ser dominico es ser predicador. La Orden de Predicadores supuso desde su fundación una novedad radical, y una ruptura con la tradición monacal de la Iglesia. La nueva Orden nace para la Predicación de la Palabra de Dios y la salvación de las almas.

Predicamos la gracia. Hablamos de lo que hemos visto y oído, como predicadores somos testigos. La búsqueda de la verdad, es compartida y proclamada, construyendo relaciones humanas desde la honestidad en el trabajo, en la búsqueda científica, en los medios, en la educación, con el diálogo entre culturas y otras relgiones.

Nuesto modo de predicar se ha de realizar con simplicidad, como estar disponibles y libres para predicar sin ataduras. Desde la compasión: la que nace de la escucha. Si escuchamos, miramos y vemos, si no nos atrevemos a dejarnos tocar por lo que nos rodea no podremos predicar. Escucha de la palabra de Dios, de los acontecimientos sociales y culturales, de la escucha personal, de la escucha de los sufrimientos humanos.

Los laicos dominicos de hoy debeb ser, ante todo, samaritanos, personas con un corazón lleno de compasión y unas manos abiertas para socorrer y ayudar, sin rodeos: la solidaridad, la cercanía a las víctimas, desde un análisis crítico de la realidad social, para identificar las raíces de la injusticia.

Disponibilidad: estar dispuestos a que nos altere la vida, nuestros planes, nuestro tiempo libre... estar abiertos para ponernos en camino para hacer camino con nuestros hermanas y hermanos, en su necesidad concreta.

Los ámbitos de nuestra predicación son amplios: púlpitos, catequesis parroquiales, escuelas teológicas, en todas las edades, para descubrir cuáles son las mentiras de los medios de comunicación y la investigación científica, o en el ejercicio de mi profesión. Cuáles son las caretas que enmascaran la verdad de las personas e imposibilitan las relaciones sanas y fraternas, el amor auténtico. AHÍ ESTAMOS LLAMADOS A PREDICAR.

(Síntesis ofrecida por las Fraternidades Laicales de la Provincia Bética)

 



1 comentario:

  1. Gracias por compartir lo que es un Laico/a Dominico/a,me parece interesante,clara, comprensible,buscaba algo del LAICADO DOMINICO PORQUE FORMO PARTE DE UNA COMUNIDAD Y SIEMPRE ES BUENO TENER ALGO NUEVO PARA COMPARTIR.

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